Es posible que los primeros asentamientos daten del Paleolítico Inferior o Medio, pero con seguridad se puede fechar el poblamiento de esta zona hacia el Paleolítico Superior, hace 30.000 años.
Durante la llamada “revolución Neolítica", el hombre cambia por completo su forma de vida convirtiéndose en agricultor, ganadero y otras actividades sedentarias.
Todo ello desarrollado en vegas de ríos o lugares donde abunde el agua, como es el caso de la ubicación de este municipio.
Y es entonces cuando se desarrollan utensilios de metal mejorando los de piedra, como es el caso de una magnífica espada de bronce, fechada en el año 900 a.
C., cuya importancia radica en ser la primera hallada en la provincia de Cádiz.
El paso de la civilización ibérica a la romana se puede observar en la zona de Bornos a través de las ruinas de Carissa Aurelia, situadas a unos 3 Km al oeste de Bornos; allí existió un importante centro de población ibérica.
Posteriormente, la influencia romana se va extendiendo y con el paso de los años, Carissa se convirtió en una importante ciudad romana.
Más tarde, durante el gobierno de Vespasiano, se extendió el derecho de ciudadanía por todo este territorio, dejando Carissa de ser municipio para convertirse en "Cives romani" (ciudad romana) otorgándola el privilegio de acuñar moneda.
La última etapa de Carissa corresponde a la decadencia del poder imperial romano, que trae como consecuencia la entrada de los invasores bárbaros y el establecimiento y permanencia visigoda hasta la llegada de los árabes.
Con los árabes desaparece definitivamente Carissa y el pueblo comienza a asentarse en torno a una torre fortificada que sería más tarde el Castillo de Bornos.
Dicha población estaría incluida en la provincia árabe de Medina, llamada entonces Saduna.
Bornos pasará por las distintas etapas de dominación islámica que sufrió la península.
Así, tras el califato aparecerán los primeros reinos de Taifas, la llegada de los almorávides, los segundos reinos de Taifas y el dominio de los almohades.
Pero en el siglo XII, se produce una decadencia que dio ventaja a los reinos cristianos del Norte de la península.
En el s.
XVII se llegaría a una profunda depresión económica y social, que se agravaría a comienzos de siglo por una gran epidemia de peste que afectó a toda la zona y por ende a Bornos hasta julio de 1649 en que cesó esa epidemia.
Esta crisis afectó a todos los sectores de la sociedad; las grandes casas señoriales estaban sujetas a concurso de acreedores, debido en parte a la mala administración y en parte a un gran derroche material, pero el carácter inalienable del patrimonio de estos señoríos impedía que se materializara la quiebra.
En el s.
XVIII hubo también oleadas de epidemias pero nunca tan graves cono en el siglo anterior.
Fue un siglo de reconstrucción y prosperidad.
El comienzo del siglo XIX se presenta en Bornos con la guerra contra la invasión napoleónica, la Guerra de la Independencia.
En 1811, los franceses se adueñan del pueblo y levantan dos castillos de defensa, pero el general Ballesteros logra recuperar la población poco después.
Meses más tarde, el general francés Conroux se acantonó en Bornos, como punto clave para la defensa del Guadalete.
Seguidamente, en 1812, Bornos vive un periodo de paz, hasta el año siguiente en que se crearon los límites de la provincia, fijándose los siguientes partidos: Cádiz, Jerez, El Puerto de Santa María, Algeciras y Sanlúcar de Barrameda.
En 1820, restablecido el sistema constitucional, se decretó una nueva división territorial, que es la que rige en la actualidad.
El último tercio del siglo XIX fue una época muy convulsa en Bornos: en noviembre de 1872 fue incendiada la Casa Consistorial por un grupo de exaltados (poco se sabe sobre los autores del hecho, pero, por la correspondencia que ha quedado de la época, se especula con que era tal el volumen de deudas que, por impuestos, acumulaban la mayoría de los vecinos en el Ayuntamiento, que los incendiarios quisieron acabar con la constancia documental de estas deudas, para imposibilitar su cobro).
De esta misma época, otros incidentes que, durante la I República (entre Julio y Agosto de 1873), condujeron a la declaración de Bornos como Cantón Independiente.
Este fenómeno estuvo generalizado no sólo en la provincia de Cádiz, sino también en el resto de España y tuvo su origen en la discusión parlamentaria que tuvo lugar sobre la organización territorial del Estado, en el marco de los debates del proyecto de constitución de la República.
Ya en el siglo XX Bornos entra en el nuevo siglo con falta de auténticas mejoras y muy pobres en cambios que favorecieran la situación del campesinado; por eso los pueblos andaluces, entre ellos Bornos, vivieron un atraso cultural y económico profundo, existiendo estructuras sociales de fuerte desequilibrio.
La situación general del pueblo mejoraría posteriormente hasta la actualidad.