Zahara de la Sierra

Ficha de ubicación geográfica

  • Comarca: Sierra de Cádiz
  • Ubicación: 36°49′39″N, 5°26′33″O
  • Altitud: 510 m.s.n.m.
  • Distancia de la capital: 118 km (por carretera)
  • Superficie: 72,5 km²
  • Población: 1.471 habitantes (2013)
  • Gentilicio: Zahareño, -ña / Zaharense

Breve reseña histórica

El significado etimológico de "Zahara" no está claro, aunque es bien probable que mantenga raíces derivadas de la ocupación árabe.

Por tanto son muchas las hipótesis que se vienen barajando: Por una parte, se dice que su significado es "flor"; aludiendo quizá a la abundancia de azahar que existe, y a que anteriormente dicho pueblo se conociera como Zahara de los Membrillos.

Otra hipótesis radica en que coincidiría además con nombre de mujer, Al -Zahara, llamadas así tanto la quinta hija de Mahoma como la favorita del califa cordobés Abd al -Rahman III, por quien mandó construir el palacio residencial de Medina Azahara, en Córdoba.

Otros son de la opinión de que los musulmanes le dieron el nombre de Zahar, "flor de naranjo", por el copioso azahar de los muchos naranjos y limones que hay en sus campos y sus aromas que recorren las calles.

Otros en cambios aducen que deriva de zafra, sagra o saj.

Es decir "roca", otros lo traducen por "la Brillante".

Y, por último, "mágica" ha sido otro término propuesto.

Aunque no son muy abundantes los restos arqueológicos encontrados, se puede considerar que el término municipal de Zahara de la Sierra, estuvo habitado desde la Prehistoria.

Sus orígenes han de buscarse desde el Calcolítico o Neolítico, en base a las hachas pulimentadas encontradas en varios yacimientos.

En cuanto al pueblo, se emplaza, aunque sea parcialmente, sobre un hábitat romano que tendría su correspondiente necrópolis.

Varias villas se esparcían por su entorno y una de ellas, la del Tesorillo, debió tener cierta entidad debido a la extensión de sus hallazgos.

Las primeras noticias prehistóricas en el término de Zahara datan del Paleolítico, si hacemos caso a unas vagas referencias sobre una serie de hallazgos de sílex en la cueva de la Garganta y en la cueva de la Arena -al pie de la peña -, aunque arqueológicamente no se haya podido constatar.

Dicho material sería usado, en tareas domésticas, para tallar los instrumentos y cortar.

Otros hallazgos han sido varias hachas pulimentadas de granito, utilizadas como azadas o hachas, denotando su uso agrícola, y que nos evidencian un pasado neolítico o bien calcolítico.

Dichos restos aparecieron en la afluencia del arroyo Bocaleones con el río Guadalete, en el olivar de los Tardíos y en la cueva de las Covatillas, (en esta última se constató una de dimensiones considerables: 27 cm.).

La cultura material ha estado más presente en este periodo.

Así, por ejemplo en la actual calle Peñas se encontraron varias tégulas (actualmente en el Museo Arqueológico de Sevilla); y corroborando dicha presencia romana y cerca del actual Arco de la Villa, en el camino que va al cementerio, se hallaron fortuitamente un león tallado en piedra de tradición tardorromana, un trozo de una columna y un fragmento de arenisca en lo que parece ser parte de la jamba de una puerta -actualmente en el Museo Arqueológico de Cádiz.

Restos que han hecho sospechar que pudieron pertenecer a una necrópolis romana.

En Arroyomolinos, a 3 km. de Zahara, está el yacimiento del Tesorillo: tégulas, varios fragmentos de cerámica, y una columna de mármol rosa -que hacía las veces de umbral de entrada a la casa de la huerta.

Material, por otra parte, muy abundante en el municipio romano de Acinipo, distante unos 30 km.

En una de las fincas del Parralejo, se halló una sepultura de grandes piedras que contenía un vaso cerámico.

Actualmente ya no quedan restos, pero por el término se hallaron fragmentos de ladrillos, tégulas y vasos cerámicos.

A 3 km. de la localidad, sobre el cauce del Guadalete en el antiguo camino de Olvera, se situaba un puente -que llamaban el Viejo de Zahara y que sirve de límite con el término de Algodonales.

Considerado por algunos historiadores como romano, otros prefieren mantenerlo en la duda al no ajustarse a las características teóricas constructivas de los puentes romanos.

A 4 km. del pueblo, cerca del nacimiento del arroyo Bocaleones, hay otro pequeño puente conocido como puente de los Palominos, y que se asemeja más a los ideales de la arquitectura romana: empleo exclusivo del arco de medio punto, horizontalidad respecto a la calzada y estar construidos de sillería con almohadillado más o menos rústico.

La adscripción de Zahara con un poblado visigodo es de dudosa interpretación, aunque más bien y siguiendo tradición romana, hemos de hablar de asentamientos dispersos, sin ninguna trama urbanística.

En la dehesa del Chorreadero apareció en 1894 un fragmento de un ara de altar, de 0,06 ni. x 0,21 m., conservado en el Museo Arqueológico de Cádiz.

La inscripción está publicada y dice: hay en este altar reliquias (le los santos...

Baudilio, Augurio, Eulogio... fue consagrado Y esculpido...

Como venimos diciendo se conoce muy poco sobre los hechos poblacionales más antiguos, particularmente los anteriores al momento de la conquista y posterior dominación musulmana, ya que no existe documentalmente, hasta dicha época identificación de Zahara con otros términos.

Sin embargo, existen en la historiografía tradicional una serie de referencias que nos hacen remontarnos al pasado romano.

Así Plinio la identificó con la antigua Lastigi y la situaba en el Conventus Juridicus de Gades, distinguida por el fuero del Lacio antiguo; mientras que otros autores antiguos -Luis de Igartuburu, Pascual Madoz, Rodrigo Caro, Antonio Polay, Mariano Pedrero Pérez - opinan que el asentamiento inicial fue celtíbero y que, más tarde, pasó a llamarse Lastigi por el Imperio Romano.

Año 1282.

Documentalmente la primera noticia que nos hace referencia a la villa y fortaleza de Zahara se remonta a 1282, cuando el rey castellano Alfonso X "El Sabio" solicita una entrevista con el sultán de Marruecos Aben Yusef, a quien pide ayuda para combatir a su hijo, el futuro rey Sancho IV "El Bravo", que se le había sublevado.

El rey Sabio justificó su petición ya que si mis fijos se facen mis enemigos non será ende mal que tome a mis enemigos por fijos..

El príncipe marroquí aceptando su petición le emplaza en Zahara, a la sazón importante frontera del reino nazarí, controlado militarmente por la cora rondeña.

Las crónicas, igualmente, han recogido la entrevista, celebrada en la explanada, bajo la tienda de seda y oro procedente de Bagdad.

Alfonso sentado en sitial alto; el marroquí en almuadón de plumas a su lado.

Aben Yussef es un venerable anciano de barbas blancas y caudales y sabe mucho de libros y de ciencia y por ello es amigo del rey de Castilla, La ayuda consistirá en la entrega de 60.000 doblas de oro de buena ley que recibe el castellano y que éste corresponde con la entrega de vacas para mejorar las marroquíes Luego le enviaría libros escritos en árabe -que a la postre se encontrarán en Jerez al ser conquistada.

Año 1407.

Corresponde a la primera toma cristiana de Zahara (hecho que evidentemente no es aislado ya que durante la misma campaña militar, caen, también, en manos cristianas, Pruna y Torre Alháquime) por parte del infante don Fernando "El de Antequera", tutor de Juan II y posterior rey Fernando I de Aragón, que a tenor de las crónicas conquista la villa después de someterla a bombardeo.

El infante don Fernando, llevando en la diestra la espada del rey San Fernando y los guerreros de la flor y gala de la corte, desde Morón y Montellano, cruzando el Guadalete por el vado de Puerto Serrano, plantó su Real cerca de Zahara, y desde allícon las tres bombardas, bombardea a Zahara, pero nada consigue.

Sin embargo, Alonso, que por ello recibirá el apellido de escalante, trepa por sus murallas y consigue su rendición, que se produce el primero de octubre.

Los moros que allí habitaban fueron enviados con escolta a Ronda.

Año 1410.

Aprovechando que el alcaide, Alonso Fernández de Melgarejo, con sus tropas habían dejado desguarnecida la plaza, pues se encontraban de algarada en la frontera, hay un intento de recuperar la plaza por parte musulmana.

Según las crónicas, éstos consiguen subir al castillo ayudados por dos traidores desde el interior; pero finalmente huyen, sabedores que don Fernando se dirige de nuevo hacia Zahara, no sin antes tenerla sometida a rapiña durante varios días, durante los cuales queman el pueblo y la iglesia, degüellan a los habitantes, quedando sólo siete cristianos que se refugian en el castillo, El suceso trae como consecuencia un relevo en la alcaldía por considerar el rey castellano que ha habido negligencia en su defensa: el de Melgarejo es sustituido por su hermano, Garci Fernández.

Durante toda esta ocupación cristiana (1407 -1481), Zahara, a pesar de ser conquista protagonizada por el poder monárquico, se cedió para su defensa y ocupación a manos de la nobleza militar castellana -caso nada extraño en las repoblaciones medievales.

El poder señorial fue inmenso, de tal forma que en las crónicas, hacia 1477 se nos aparece un personaje, el mariscal Fernando Arias de Saavedra, a la sazón comendador de Montalbán, que actuando como auténtico señor de Zahara ya que dicha localidad entraba dentro de su patrimonio personal, operaba tic manera independiente.

De tal guisa sabemos que por su cuenta intenta independizar Utrera, asalta Bornos, Jerez y Arcos (por entonces posesiones monárquicas, lo que supone un enfrentamiento con las tropas del rey) y mantiene treguas con el sultán granadino.

Su hijo, llamado "el mariscal Joven", heredero de la inmensa riqueza territorial, continúa la misma política, hasta que en 1481 ve reducida sus posesiones con la pérdida de Zahara.

Año 1481.

Zahara es recuperada por parte nazari.

Las crónicas son escuetas en cuanto a información de este suceso: ... , Zahara es sorprendida por los moros en la noche del 28 de diciembre de 1481, que saben al castillo Iras un mal cristiano q líe les dijo por donde entrar, y degüellan a los defensores, tomando cautivos a los cristianos defensores de la villa.

La noticia es recogida en Granada con más miedo que optimismo, pues se preludian tiempos peores.

De hecho este episodio constituyó el pretexto para el inicio de la toma y Guerra de Granada.

Tradicionalmente, la historiografía castellana (Palencia, Pérez de Pulgar, Valera, Bernáldez) ha señalado, con la sorpresa (le la pérdida y toma de Zahara a manos nazaritas, el comienzo de la guerra definitiva contra el último reducto musulmán en la península.

El hecho puso en alerta a los Reyes Católicos y aunque la frontera se estaba moviendo continuamente, Zahara era de vital importancia para ambos bandos, ya que, debido a su posición, ejercía un punto de vigilancia básico, amén de ser un centro operativo de primer orden en cuanto a organizar rápidas hostilidades fronterizas.

Año 1483.

Es la fecha de la conquista definitiva por parte castellana, personalizada en la figura de don Rodrigo Ponce de León, que saliendo de Marchena, y tras un corto asedio logra vencer la plaza en octubre de dicho año (no sabiendo exactamente el día pues las fuentes nos hablan de tales acontecimientos desde el 14 al 2 8).

Previamente, en septiembre del mismo año hubo un intento de ganarla a cargo del conde de Cifuentes, pero fracasó en su intento.

Independientemente de las crónicas, algo parece no tener duda: Zahara se encontraba en situación previa de guerra y en constante alerta, y actuaba como una avanzadilla militar debido a su lugar estratégico en la frontera: en el momento de la conquista, don Rodrigo no encontró en ella mujeres ni niños, sino hombres para la guerra, lo que evidencia dicha afirmación.

Tras las conquistas cristianas, los acuerdos de guerra se establecían a tenor de la mayor o menor resistencia que hubieran ejercitado las tropas musulmanas en la defensa de la plaza.

Para Zahara, habría que estar más de acuerdo con lo reflejado por Fray Antonio Agápida en el que el marqués no deseaba continuar el asedio, al no contar con suficientes provisiones.

En consecuencia, les ofreció una capitulación muy favorable, permitiéndoles salir sin sus armas, pero llevando consigo todos los efectos personales que pudieran cargar y autorizándolos para emigrar a Berbería.

Posibilidad lógica, que también refleja Palencia en su crónica.

Por capitulación cedió Zahara y por sus cláusulas debemos entender cómo se realizó el desalojo de la población nazarí.

A la capitulación se llegaba cuando tras un asedio más o menos prolongado, en el que el atacante había realizado una acción de aproximación, toma de posiciones vitales y desgaste de provisiones, los sitiados acordaban inútil continuar su resistencia y permitía la posesión de la plaza a los asaltantes previa garantía de respeto de ciertos principios básicos.

La defensa capitulaba, se rendía en suma, si se aseguraba: el respeto a la vida y a las propiedades de los sitiados, que se materializaba en la salida de la población con todas sus pertenencias muebles y se fijaba un plazo para enajenar las inmuebles en los días inmediatos a la rendición, mediante "ventas justas" (independientemente que se respetaran).

En la puerta del recinto amurallado del castillo de Zahara, una vez caída el resto de la peña, es donde debemos situar esta acción, tina vez que por parte castellana se comprobara lo fútil de la ofensiva y por parte nazarí lo inútil de su defensa.

Zahara se mantuvo inicialmente con 150 hombres para su defensa, ya que de momento no era un lugar seguro para habitarla tranquilamente.

Don Rodrigo en recompensa por sus servicios obtiene, por parte de los Reyes Católicos, la villa de Zahara por juro de heredad, (privilegio redactado el 16 de agosto de 1484) a la vez que se ordena que en adelante se le aliada a sus distinciones nobiliarias el título de Marqués de Zahara.

Cualquier visitante que hoy día pase por Zahara advertirá la función que cumplió en la Edad Media, hecho que justifica su emplazamiento Pero ese periodo es muy extenso para hablar de la ocupación (le Zahara conio un lugar pernianentemente ocupado.

Zahara de la Sierra cobra especial importancia a partir del siglo XIII y es entonces cuando podenioshablar de un pueblo ensusentido mas amplio.

La afirmación no es gratuita, sino que hay una serie de pruebas que por el momento no nos hacen retrotraernos más en el tiempo tanto arqueológicas como documentales, y que se enmarcan dentro de un campo más amplio que se viene, errónea, aunque tradicionalmente, llamando "Reconquista".

La campaña arqueológica de 1972 fue más fructífera.

Junto con las piernas de un esqueleto, aparecieron tres tumbas más, perfectamente delimitadas por piedras de diferentes tamaños con, a tenor de la presencia de clavos, sus correspondientes ataúdes.

La tipología árabe es incuestionable, más si cabe al constatarse restos de cerámica esmaltada (de dos tipos: una verde y otra blanca con dibujos azules) que acompañaba a los difuntos.

Dado que el periodo que ocupa los años de 1481 a 1483 es escaso y conocemos la función puramente militar que mantuvo la plaza de Zahara, es casi incuestionable que nos estamos refiriendo a la necrópolis musulmana de los años anteriores a 1407, dado que e la población se estableció de modo permanente, como punto fuera de frontera bajo el reinado nazarí.